Cinco acciones al día. Veinticinco en la semana. Un sistema que te sostiene los jueves a las once. Entra con tu correo — te mandamos un código de seis dígitos, sin contraseñas que olvidar.
Si el código no aparece en 2 minutos, revisa Spam o Promociones. Si igual no llega, escríbeme a jesu@elementu.cl y te paso el acceso manual.
Te mandamos un código de seis dígitos a tu correo. Llega en segundos — pégalo abajo. Si no aparece, revisa Spam o Promociones.
El código vive 15 minutos. Si pasa ese tiempo, vuelves al paso anterior y pides otro. Tres intentos máximo antes de que el código se invalide.
Cinco acciones por día. No para hacer más — para hacer las cosas correctas con constancia, incluso los días que no tienes ganas.
Esto define cómo este tracker te lee. Lo puedes cambiar cuando cambie tu situación.
Antes de salir a la calle conviene saber a dónde estás apuntando. Acá fijas tu fecha meta y armas el mapa: los rubros que te interesan, las organizaciones dentro de cada uno, y las personas que te conectan con ellas. Lo llenas de a poco — la idea es que cuando toque mover la red, no partas de cero.
Parte por al menos 5 rubros donde te ves trabajando. No tienen que ser definitivos — es un mapa, no un contrato. Dentro de cada uno vas sumando organizaciones, hasta llegar a unas 50 en total.
Se guarda solo a medida que vas agregando. Llénalo sin apuro, cuando se te vengan nombres a la cabeza.
El score mide cuántas de las 25 ejecutaste. La tasa de respuesta mide cuántas postulaciones generaron avance. Las dos juntas te dan la lectura completa.
Tu cerebro puede celebrar lo que ejecutaste esta semana aunque el mercado no responda todavía. Eso es lo que te sostiene el lunes siguiente.
Cómo se mueven tus dos indicadores esenciales en el tiempo. La disciplina depende de ti; la tasa de respuesta es la lectura del mercado. Mirar las dos juntas evita sacar conclusiones apuradas.
Cinco acciones por día. Se hacen al inicio, antes de revisar Instagram, antes del WhatsApp. No puedes repetir la misma acción más de tres días seguidos.
Marca cada acción cuando la termines. El jueves es donde se cae más gente — no porque sea difícil, sino porque tu biología se cansó. El sistema está hecho precisamente para los jueves.
Cada postulación o conversación viva con su momento de seguimiento y fecha límite. Fuera de la ventana, el seguimiento pierde efectividad.
| Empresa / contacto | Cargo | Enviado | Momento | Límite | Estado |
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Un seguimiento bien hecho no molesta. Demuestra interés, profesionalismo y persistencia. Tres mensajes, nada más allá de eso.
Sin esta lectura, terminas haciendo más de lo mismo sin saber si lo que falta es cantidad o calidad. Cinco preguntas. Cinco minutos.
Archiva esta semana en tu histórico y deja el tracker listo para el lunes. Lo que cerraste queda guardado.
Cada semana cerrada queda registrada. Tu evolución, sin maquillaje.
| Semana | Score | Tasa | Reflexión |
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Pipeline en vivo de cada cliente. Score de disciplina, tasa de respuesta, alertas de follow-ups vencidos. Lo que ves acá es lo mismo que tu cliente, sin maquillaje.
Mientras el email automático no esté listo, generas el link y se lo mandas al cliente por WhatsApp o el canal que prefieras. El link vence en 15 minutos y se usa una sola vez.
Quienes vienen con seguimientos vencidos, sin entrar hace una semana o con la disciplina floja esta semana. Por defecto te muestro solo a tus clientes de Kit — son los que esperan tu seguimiento. Revisa la lista, edita el correo si quieres, y confirma. Nadie recibe nada sin que tú lo apruebes, y el sistema no le manda a la misma persona más de una vez por semana.
| Cliente | Segmento | Situación | Semana | Score | Tasa | Pipeline | Alertas | Última visita |
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